Los tres ayudan a mantener un buen estado de la microbiota intestinal y del sistema inmune, lo que repercute a todos los niveles, como puede ser en la piel y su renovación

Desde ya hace un tiempo se habla de los prebióticos, probióticos y simbióticos, que son microorganismos y sustancias que restablecen nuestro equilibrio intestinal. Con ello tienen muchas más funciones, como proteger la piel y reforzar el sistema inmunológico. De esta manera inciden directamente en nuestra belleza.

Antes de saber cuáles son sus funciones, conviene tener claro qué son, y lo hacemos de la manos de profesionales.

Según la OMS y la Sociedad Española de probióticos y prebióticos, un probiótico es un microorganismo externo al individuo y vivo que, cuando se administra en cantidades adecuadas, aporta un beneficio a la salud del consumidor. En general, para obtener ese beneficio al tomar un probiótico se requieren cantidades muy elevadas, del orden de 100 a 1000 millones de células por dosis.

El objetivo de la asociación entre prebióticos y probióticos, es decir, los simbióticos, es poder beneficiarse de las propiedades de ambos productos.

En el área de la salud de la piel y del envejecimiento hay trabajos de investigación que apuntan a que el uso de probióticos podría funcionar para restaurar el manto ácido normal de la piel.

“Los más utilizados son los que proceden de procesos de fermentación de alimentos, y pertenecen fundamentalmente a dos grupos microbianos: los lactobacilos y las bifidobacterias. Estos microorganismos que podemos tomar y que son beneficiosos se presentan normalmente en forma de complementos alimenticios, algunos alimentos fermentados, como algún tipo de yogur o producto otros similar, e incluso en forma de medicamentos”, explica la doctora en alimentación y nutrición, Laura Isabel Arranz.

Mientras que, según Glòria Gualdo, de TweeG Nutricosmética, los prebióticos son un tipo de hidratos de carbono presentes en algunos alimentos y tienen la capacidad de estimular, de forma selectiva, la flora intestinal, ya que son utilizados por los probióticos como sustrato alimenticio. Los simbióticos hacen referencia a la combinación o mezcla de ambos -prebiótico y probiótico- en el mismo producto. “El objetivo de los simbióticos es favorecer el desarrollo y la actividad de los probióticos y prebióticos para potenciar sus propiedades saludables, generando una sinergia entre ellos”, apunta Laura Isabel Arranz.

¿Qué diferencia hay entre ellos?

Paula Crespo, presidenta del CODiNuCoVa, el Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de la Comunidad Valenciana, remarca que la principal diferencia es que el probiótico se refiere a microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, presentan un efecto beneficioso sobre la salud, y los prebióticos a sustancias o ingredientes que se incorporan en la persona ya fermentados.

De manera que los probióticos tiene un espectro más amplio: “pueden ser fármacos, alimentos y fórmulas infantiles a los que se le incorporan microoganismos beneficiosos convirtiéndolos en probióticos, y los prebióticos son sustancias que se encuentra de forma natural en muchos alimentos, de manera que se extraen y se pueden utilizar también como componentes”. Además, Glòria Gualdo añade que los probióticos, como suplemento alimenticio (nutricosmética) contienen diversas cepas bacterianas seleccionadas, beneficiosas para regenerar la flora intestinal.

¿Qué ventajas aportan probióticos, prebióticos y simbióticos?

“Principalmente, los beneficios se dan a nivel de la microbiota, ya que son capaces de mejorar el equilibrio de la flora del tracto intestinal ayudando a su correcto funcionamiento”, apunta Paula Crespo.

El mejor tratamiento de belleza para tener una buena piel es una alimentación saludable y equilibrada que incorpore de forma natural los prebióticos presentes en los alimentos.

La doctora Laura Isabel Arranz destaca que con los probióticos aportamos externamente al cuerpo los microorganismos beneficiosos vivos, de manera que directamente pueden colonizar nuestro intestino u otros tejidos. Y, en el caso de los prebióticos, su uso está más indicado en laprevención de la disbiosis intestinal, incluso de forma diaria, ya que están presentes en alimentos de forma natural.

Así, según la responsable de TweeG, el objetivo de la asociación entre prebióticos y probióticos, es decir, los simbióticos es poder beneficiarse de las propiedades de ambos productos. “Los simbióticos dan múltiples beneficios no sólo en nuestro interior (flora intestinal, sino también en el exterior (la piel): Refuerzan el sistema inmunológico”.

  • Facilitan la digestión y previenen problemas intestinales.
  • Eliminan toxinas.
  • Previenen la caída del cabello.
  • Evitan la dermatitis.
  • Ayudan a absorber los nutrientes de todo lo que comemos (vitaminas, minerales, enzimas, aminoácidos).

Beneficios en la renovación de la piel

Según Paula Crespo, en general, los tres ayudan a mantener un buen estado de la microbiota intestinal y del sistema inmune, lo que repercute a todos los niveles, como puede ser en la piel y su renovación. Pues en muchos problemas de piel hay cambios en la composición de microorganismos y a pesar de las dificultades de investigar la microbiota de la piel, “son numerosos los estudios que demuestran que los probióticos y los prebióticos usados en productos tópicos pueden llegar a ser útiles para favorecer el desarrollo de microbiota beneficiosa en la piel en casos como la dermatitis atópica, el acné, la psoriasis, el vitíligo, la dermatitis seborreica, la rosácea, etc.”, destaca Laura Isabel.

En el caso del acné hay dos microorganismos patógenos responsables del problema, Propionibacterium acnes (P. acnes) y Staphylococcus epidermidis (S. epidermidis), que son los principales habitantes bacterianos de las lesiones en el acné vulgar. “En este caso se investiga qué probióticos o prebióticos podrían ser útiles favoreciendo el crecimiento de bacterias beneficiosas que desplazaran o dejaran sin espacio vital a las responsables del acné”, remarca Laura Isabel.

En el área de la salud de la piel y del envejecimiento hay trabajos de investigación que apuntan a que el uso de probióticos podría funcionar para restaurar el manto ácido normal de la piel y, en consecuencia, devolver los niveles de actividad de la proteasa más cercanos a los observados en pieles jóvenes y sanas. También podrían ejercer un papel protector frente al daño provocado en la piel por los rayos ultravioleta.

En este sentido, algunos de los beneficios para la piel son:

  • Contribuir al aporte nutricional de los tejidos
  • Evitar la presencia de microorganismos patógenos
  • Ayudar a la eliminación de radicales libres
  • Proteger frente a los rayos ultravioletas

Paula Crespo explica que el mejor tratamiento de belleza para tener una buena piel es una alimentación saludable y equilibrada que incorpore de forma natural los prebióticos presentes en los alimentos, como frutas, verduras, legumbres, lácteos fermentados y alimentos ricos en fibra.

Para Tweeg, recomendar el uso de los simbióticos ayuda a:

  • Evitar el efecto de envejecimiento de la piel causado por el sol.
  • Estudios recientes han podido demostrar que los probióticos son un antiinflamatorio y antiacné que promueve la formación de una barrera protectora en la piel.
  • Unifican el tono de la piel.
  • Combaten el acné.
  • Mantienen la humectación.
  • Aumentan la producción de colágeno, lo que se ve reflejado en una mejor elasticidad.
  • Eliminan rastros de estrés y cansancio de la piel.

Artículo de beautymarket.es

Dale vida a tus años

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s