Muchos hábitos de la infancia perduran para siempre, en esa etapa es oportuno educarlos en esta sana costumbre.

La relación del niño con las verduras comienza sin duda con la primera cucharada de puré y patata y calabaza.

Os dejo varios consejo para superar esa reticencia inicial y lograr que nuestros hijos incorporen con gusto a su dieta las enormes posibilidades nutricionales que los vegetales ofrecen.

¿Hay especies más indicadas para los niños?

Sin duda, el crecimiento del niño, su dentición y posteriormente la evolución de su intestino, son los que van  marcando la pauta, de alguna manera en la selección de las verduras.

1 La primera en incorporarse son las que tienen fibras más fáciles de digerir (hemicelulosas) y a las cuales se las prepara con calor (cocción) y por subdivisión:

  • Calabaza
  • Zanahorias
  • Calabacines

Estas generalmente pueden participar de la dieta al mismo tiempo que las feculentas patata y batata (no todas, sino las que no sean fibrosas). Todas se incorporan en forma de sopas, papillas y purés

2 Después deben incorporarse las hojas tiernas sin los tallos, también cocidas y subdivididas. Algunas opciones para empezar:

  • Hojas pequeñas de acelga, sin las nervaduras.
  • Hojas de remolacha.
  • Hojas de lechuga.

3 Si tu niño ya está rondando el año, avanza y varía, sólo toma algunas precauciones:
Retira las partes duras.

  • Cocina en lo posible al vapor (para evitar pérdidas nutricionales).
  • Primero cocina y luego pica, cada vez, menos fino.
  • Combina con alimentos que a tu niño le agraden,  como pastas, patata, sémola o puré de legumbres.

4 Junto con estos avances, incorpora tomates sin piel, ni semillas, y también, después desde su primer cumpleaños, agrega remolachas (mientras no sean fibrosas), con estas no  pienses en ensaladas como las comerías tú, sino en sopas o purés que, sin duda, serán atractivos por su color. También las judías tiernas verdes, muy tiernas, o las inflorescencias, como el brécol o la coliflor.

5 Siempre recorre el mismo camino correcto y seguro, incorpora el nuevo vegetal en pequeña cantidad, cocido, muy picado y sin partes duras, para una mejor digestión.

ADEMÁS, TEN EN CUENTA ESTOS CONSEJOS FUNDAMENTALES

  • Opta por las texturas cremosas. Son las preferidas (por eso siempre se empieza con sopas y purés)
  • Elija las tortillas. Pueden cocinarse al horno sobre placa aceitada, y esto las hace más saludables.
  • Haz un camuflaje con las verduras.  Tal vez  cuando los niños tengan alrededor de tres años, sea necesario este recurso con alimentos que el pequeño conozca y que vea comer a los adultos, es una forma no tradicional de incorporar verduras.  Por ejemplo, “empanadillas” con rellenos diferentes: espinacas y queso, queso y tomate, también pizzas de brécol, de palmitos….
  • Incorpora las hamburguesas de soja. Este alimento, al que los niños son tan afectos, puede ser preparado con vegetales rallados muy fino, como la zanahoria o la cebolla, o también manzana rallada.
  • Las torres de crêpes. Una opción a tener en cuenta. Fríos, con pisos en los que haya lechuga muy picada, combinada con huevo duro, o tomates picados con zanahoria rallada todo con un toque de mayonesa, también pueden ser ideas para incorporar verduras.
  • Las salsas son tus aliadas. Si a tu hijo le gustan las pastas con salsa, porque es de los que “la comida le entra por los ojos” y le gusta pasar el pan por el plato, ten presente que las salsas rojas (tomates, zanahorias, marrones muy picados y tal vez un poco de ajo), son en sí mismas verduras, y las vitaminas del tomate se absorben perfectamente.
  • Los canapés también son buenos. Con base de tostadas d pan integral, con revuelto de huevos con verduras (calabacines, tomates, puntas de espárragos o judías verdes cocidas muy picadas) pueden ser también intereses opciones.
  • Vegetales pequeños. Los tomatitos cherry o las zanahorias baby, muchas veces, llamar la atención y tentar al niño reticente que no las quiere probar en sus tamaños tradicionales.
  • Copie preparaciones que le agraden, como la de las milanesas. Pencas de acelga, rodajas finas de berenjenas o de calabacines pueden ser también ideas útiles para preparar del mismo modo.
  • Cocina ñoquis. Pueden prepararse con patatas y otras verduras, y así tendrán diferentes colores.

Y además bastante fruta

No es lo mismo que los niños coman verduras que frutas. Estas últimas tienen más azúcares y menos micronutrientes que los vegetales, aunque los dos alimentos poseen una composición parecida. Por eso, se recomienda que ingieran ambos diariamente.

No existen recetas mágicas, pero la perseverancia es fundamental. No pretendas que tus niños coman de manera diferente a los adultos de la casa. Frases como “esto es bueno porque estás creciendo” dan siempre un resultado negativo, los niños son rápidos para captar lo que no se dice.

Sin embargo, siempre tendrán un “ídolo” al que querrán imitar. Tratemos de brindarles un gran ejemplo, para que el día de mañana se conviertan en personas sanas de cuerpo y alma.

Empieza a darle vida a la vida de tus hijos

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